Recursos
naturales
Argentina posee recursos energéticos significativos:
hidrocarburos, gas, uranio y recursos hidráulicos.
También son importantes los recursos oceánicos, mineros
y forestales. La gran extensión de su territorio determina
una amplia variedad climática, que abarca desde los
climas subtropicales al norte hasta los fríos en la
Patagonia, con predominio de los templados en la mayor
parte del país. Un tercio del territorio abarca zonas
húmedas, de las que un 30% corresponde a los bosques
y montes subtropicales del nordeste y el resto a la
llanura pampeana, de 600.000 km2 de extensión, principal
región agropecuaria e industrial del país, que concentra
cerca del 70% de la población, el 80% del valor de
la producción agropecuaria y el 85% de la actividad
industrial. Las otras dos terceras partes del territorio
corresponden a zonas áridas, semiáridas o con prolongados
períodos de sequía. Posee un extenso litoral marítimo,
desde la desembocadura del Río de la Plata hasta Tierra
del Fuego.
Flora y fauna
La vegetación natural de Argentina varía enormemente
en función de los diferentes climas y regiones topográficas
del país. En la cálida y húmeda región del noreste
abunda la vegetación tropical, con árboles como la
palmera, el palo de rosa, el palosanto, el jacarandá,
el quebracho colorado y el ceibo. En la Pampa, las
hierbas son la principal variedad de flora autóctona;
en esta región y en la mayor parte de la Patagonia
prácticamente no existen árboles, a excepción de variedades
importadas resistentes a la sequía, como el eucalipto,
el sicómoro, el álamo y la acacia. En los Andes Patagónicos
existen densos bosques de coihues, lengas, ñires,
alerces, araucarias y cipreses, y otros árboles como
los arrayanes, maitenes y radales. Por el contrario,
en las estribaciones andinas de la Patagonia y en
algunas zonas de Tierra del Fuego existen densos bosques
de coníferas, en especial abetos, cipreses, pinos,
cedros y arrayanes. Los cactus y otras plantas espinosas
predominan en las áridas regiones andinas del noroeste
argentino. En el norte, la fauna es diversa y abundante;
entre los mamíferos de estas zonas pueden destacarse
el mono (varias especies), el jaguar, el puma, el
ocelote, el oso hormiguero, el tapir, el pecarí y
el zorrino. Entre las aves autóctonas se cuentan el
flamenco, y varias especies de colibrís y loros. De
la Pampa son originarios el armadillo, el zorro, la
marta, el gato montés, la liebre, el ciervo, el ñandú
o avestruz americano, el águila, el halcón, la garza,
el chorlito y la perdiz. Las frías regiones andinas
son el hábitat de la llama, el guanaco, la vicuña,
la alpaca y el cóndor. Los peces abundan en las costas,
lagos y arroyos.
Suelo
Los suelos de Argentina varían enormemente en cuanto
a fertilidad y viabilidad para la agricultura. El
agua escasea en muchas regiones a excepción del noreste
y de la Pampa húmeda. La Pampa, cuyo suelo está constituido
mayormente por humus (arena fina, arcilla y cieno),
totalmente libre de rocas y cantos rodados, es ideal
para el cultivo de cereales; por el contrario, el
suelo guijarroso de la mayor parte de la Patagonia
no es apto para la agricultura; los pastizales naturales
de la región se aprovechan sobre todo para forraje
de ganado ovino. La mayor parte de la región al norte
de los Andes es inadecuada para los cultivos, aunque
algunos valles son aptos para los frutales. En el
Chaco, su suelo inusualmente salino es responsable
de la abundancia de quebrachos, un árbol rico en tanino.
Clima
En la mayor parte de Argentina prevalece el clima
templado, salvo una pequeña zona tropical en el noreste
y la región subtropical del Chaco en el norte. En
los alrededores de Buenos Aires, la temperatura anual
alcanza un promedio de 16,1° C. Las temperaturas de
enero y julio en esta región tienen un promedio, respectivamente,
de 23,3° C y 10° C. En la región central noroeste,
la temperatura de enero es de 26,1° C y de 13,3° C
en julio. Al norte, cercano al trópico de capricornio,
las temperaturas llegan a alcanzar máximas de hasta
45° C. En cambio, en las zona alta de los Andes y
el sur del territorio el clima es frío. En la parte
oriental de la Patagonia, las temperaturas invernales
promedian los 0° C. Las precipitaciones varían notablemente
según la región: en el noreste se registran más de
1.520 mm, aunque van disminuyendo gradualmente hacia
el sur y el oeste. En las cercanías de Buenos Aires,
el promedio anual es de unos 950 mm. En cambio, hacia
el sur, varían bruscamente de 3.000/4.000 mm en el
este a 200/300 mm en la meseta patagónica, debido
en parte a la influencia de los vientos del oeste.